Train(Clockworck)spotting


Cada que algún director realiza alguna película, de manera consciente o inconsciente muestra mediante las cámaras lo que le ha permeado para llegar a tener la visión que nos ha querido mostrar en su cinta.  Ahí encontramos información suficiente para conocerlo a fondo, desvela su alma ante nosotros, ahora sólo falta que nosotros entendamos ese mensaje que nos muestra.
Ésta información a la que me he referido se le denomina intertextualidad, es decir, información de un discurso “X” dentro de otro discurso.[1]
El objetivo de éste trabajo será el observar los elementos intertextuales del film Naranja Mecánica (A Clockworck Orange) (1971) de Stanley Kubrick, que encontramos en la película Trainspotting (1996) del Director Danny Boyle.
Para iniciar con el análisis debemos mencionar que los títulos son bastante sugerentes, ya que ambos remiten a conceptos bastante confusos; A Clockwork orange según su autor significa “Hombre mecánico”, es decir, aquel que realiza de manera eficaz una función, a costa de estropearle otra (Alex, el protagonista, pierde la capacidad de defenderse cuando es “programado”).
En Trainspotting e título remite a una vieja tradición que existe en el Reino Unido que consiste en observar el paso de los trenes y el vocablo surgió de la asimilación del concepto de observar aviones (planespotting) y tiene que ver con el cómo el personaje principal, Renton, ve pasar su vida, las elecciones que hizo, en los momentos en que se encuentra desintoxicándose de su adicción a la heroína (todo con cortes muy rápidos, simulando la velocidad de un tren).
Por tratarse de una película de temática juvenil (principalmente) Trainspotting ha sido considerada como la “Naranja Mecánica de los 90’s” según los críticos (y sus mismos publicistas, ya que ellos mismos la titularon así en la versión en DVD del 2000), pero si nos basamos en los argumentos de una y otra, veremos que en realidad representan cosas completamente diferentes ya que la primera nos muestra un ambiente futurista, moderno, decadente, con una estética pop-art y unos jóvenes hablando en jerga (nadsat) que el mismo autor les inventó con la finalidad de que la obra fuera atemporal(recordemos que la película está basada en la obra homónima de Anthony Burguess) y cuyo único fin es drogarse para cometer crímenes.
Trainspotting nos muestra una imagen muy diferente, por principio de cuentas, está localizada temporalmente en el año de 1994, en Edimburgo (Escocia), sus personajes hablan a la usanza de la época y con el acento de la región (un inglés muy rústico y remarcado) y aunque tiene el ambiente decadentista, su estética es completamente contemporánea.
Dedicándonos a analizar algunos aspectos de la película, encontramos que Renton y sus amigos son unos delincuentes al igual que Alex y sus Drugos, la diferencia consiste en que mientras los primeros lo hacen con el fin de mantener su vicio y estilo de vida, los segundos lo hacen por hacerlo, por diversión.
Otra similitud que encontramos entre los filmes es la transformación que sufren sus personajes principales Renton y Alex.  Ambos son obligados a rehabilitarse por la autoridad, Renton lo hace con base en terapias desintoxicantes y los cuidados de su familia que aunque hartos de él, lo siguen apoyando y al final y con una aparente recaída, logra convertirse en un ente socialmente aceptable; Alex es todo lo contrario, y aunque la autoridad lo condena a cárcel, su familia lo abandona a su suerte y lo sustituye con un “hijo pródigo”, el “pequeño Alex” se somete por voluntad a un tratamiento con el fin de readaptarse a una sociedad que lo agrede constantemente al conocer los crímenes que cometió antes de su rehabilitación; lo orillan al suicidio ya que lo han reprogramado para que lo que más disfrutaba en la vida ahora, le cause un daño emocional inimaginable. Al final regresa a su personalidad original. Es decir, su transformación no fue completa.
Kubrick tiene en mente el mostrarnos una radiografía de la sociedad de la época, sus vicios y virtudes, siempre exagerados y manipulados para crear el sentimiento de conmiseración hacia nuestro personaje.  Por otro lado, Boyle, también representa a la sociedad de su época, sus vicios y virtudes, pero él no necesita exagerar nada ya que no busca una solución, sino sólo criticar, poner el dedo en la llaga abierta.
Aún con todas estas diferencias, en Trainspotting encontramos una escena relacionada directamente con A Clockwork Orange: Renton y sus amigos asisten a un bar, en el privado en donde se encuentra Tommy y su novia, la decoración de las paredes es la misma que encontramos en el bar de Alex y sus drugos, es decir, el nombre del bar, Moloko, y los nombres de las dorogas que usan en su leche, las paredes pntadas de morado y las letras en blanco dibujando unas ondas que remiten a la psicodelia de los 60’s-70’s.
¿Cuál es la intención de ésta decoración? Puede tomarse como una mera coincidencia, pero en el cine nada es coincidencia, y sólo está así como un simple homenaje a Naranja Mecánica, ya que fue una de las influencias de Irvine Welsh para escribir la obra.
Por último, debemos recordar que ambas películas están basadas en novelas, en donde los personajes principales logran reinsertarse a la estructura social predominante, es decir, Renton se vuelve un ente sobrio, trabajador, ahorrador, que aunque defrauda a sus amigos, lo hace porque ellos son malos y busca darles una lección. Por otro lado Alex, después de una vida llena de altibajos, decide que es tiempo de madurar y comportarse como un ente funcional de la sociedad por el hecho de haber visto a uno de sus antiguos drugos convertido en todo un señor, con todo lo que implica; pero en su adaptación al cine, Trainspotting fue la que respetó el final de su autor ya que aunque no literal, si deja el mensaje moralista que Welsh quería proporcionarnos; mientras tanto, Kubrick corta de tajo esa parte de la obra y se gana el repudio de Burguess y de Malcom MacDowel (actor que representa a Alex) ya que no presenta completo el “viaje” de un personaje tan complejo como lo es el pequeño Alex.
Como se puede observar, existen demasiadas cosas que podemos rescatar en ambas películas pero que por el espacio he tenido que omitir, lo que si puedo afirmar es que Trainspotting en definitiva no es la Naranja Mecánica de los 90’s ya que sus visiones de personaje responden a motivaciones totalmente distintas.

Sorent Krokwta.



[1]La noción de intertextualidad (a la que Bajtín no puso nombre) se desprende de la del principio dialógico que según él rige la orientación del enunciado  en Beristáin, Helena, Diccionario de Retórica y Poética, México, Porrúa, 2008, pp. 270.

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