Amplificador de emociones 2 (continuación)
Amplificador de emociones 2 o de cómo conocí a chango-Macho
Conocí a “chango Macho” por
casualidad el 23 de junio del 2006, eran como las tres de la tarde y fue en
el atrio de la Iglesia de Santo Domingo, en el bellísimo y peligroso DeFectuoso.
Yo me dedico a la serigrafía, me encontraba sacando mis cotizaciones para
iniciar con mi temporada de venta de fin de año (si, ya se, estaba a la mitad
del año pero acá en “mi rancho” es tan grande la competencia que hay que vender
desde estas fechas si quieres tener clientes y varo), recuerdo
que hacía mucho calor, llevaba casi dos horas caminando por toda la zona
grafica de Palma Norte, Brasil y Perú (calles del primer cuadro de nuestra
querida Ciudad), mi mochila estaba repleta con materiales (solventes, tintas, un
montón de volantes, tarjetas y unos lápices que compré para hacerme promoción),
mi bolsillo casi sin dinero y para colmo de males, el “Centro” estaba repleto
de gente, ya que ese día, el todavía candidato a la Presidencia de la República,
Andrés Manuel López Obrador (PRD, Convergencia, PT) se encontraba en pleno
cierre de campaña; parecía un circo de tres pistas, en el Zócalo el mitin
político, en las calles aledañas al Zócalo marchas, a favor y en contra y en
Santo Domingo un “tokín” para atraer a los jóvenes.
Como
decía, pasé de Palma hacia Brasil con rumbo a Perú y vi que había grupos
tocando, pero mi urgencia por llegar con Chang era mayor que mi deseo de ver
música en vivo así que proseguí mi camino, de regreso ya con todo lo que
necesitaba me detuve por un momento a escuchar al grupo que estaba ejecutando
en ese momento. Jamás escuché su nombre y tampoco se escuchaba bien la guitarra
y no tenía bombo la batería, bueno, si tenía pero no estaba microfoneado, lo
que recuerdo y que no se me ha borrado de la memoria hasta este momento (en
realidad espero que jamás se me olvide) fue la letra de la canción que estaban
tocando, decía más o menos así:
“…imagina
que no tenemos un lugar donde ponernos,
un
pedazo de tierra que nos corresponde,
un
pedazo de trigo que nos corresponde,
Entraremos
todos a la guerra,
entraremos
todos con las ganas que todos esperan,
trabajemos
todos juntos para olvidar nuestras penas,
(sigue
el último verso que no recuerdo)
Tierra
libre es de todos,
Tierra
libre es de todos,
Tierra
libre es de todos,
Tierra
libre es de todos.
Estamos
buscando una solución
y
si esta solución es la revolución,
haremos
nuestra propia organización,
para
salvar a esta nación.
Ayudaremos
a salir a los de abajo…”[1]
Desde
que comencé a escuchar música metal no había encontrado una letra que me
atrajera de esta manera (se que no tiene nada de sorprendente, ahora que lo pienso, creo que fue la actitud de los chavos lo que me atrajo, aunque desde que puedo tomar mis propias decisiones me
he considerado gente de izquierda y apartidista, nunca había escuchado música
de protesta con ritmo metaloso, lo que conocía de protesta me había llegado por
la trova clásica (Silvio, Milanés, Oscar Chávez, Lila Dawn, etc.).
Siendo
honesto, éste nuevo conocimiento me revolvió la cabeza. Como si los hubiera escuchado desde hace
mucho tiempo, me acerque como todo “fan from hell” a pedirles un autógrafo, a
conocerlos y a pedirles algo de su música (con el pretexto que en ese tiempo
colaboraba en una estación de radio por internet llamada Bytesradio.com), el
autógrafo lo conseguí, conocerlos, sólo al vocalista, los demás estaban
enojados por las fallas técnicas que hubo durante su presentación y por lo
“mamones” que estaban los organizadores, la música no hubo oportunidad de
conseguirla si no hasta mucho tiempo después, pero el primer paso estaba dado;
intercambiamos números telefónicos y nos despedimos.
Yo
seguí mi camino hacia el metro Allende, de ahí hasta Cuatro Caminos (Toreo), al
andén P y luego hasta Progreso Industrial, municipio de Nicolás Romero en un
camión de la línea Autotransportes Monte Alto S.A. de C.V. mejor conocidos como
“Caballos”.
(Continuará...)
[1]
Ésta canción se llamaba Tierra libre,
tiempo después cambió la letra y su nombre
a Territorio Libre (chango
Macho, Justicia!!!, 2008).
Comentarios